Babaria presentaba sus nuevos productos Neurobeauty, una gama formulada con un principio activo que actúa sobre las terminaciones nerviosas de la piel, aumentando los niveles de dopamina y causando un efecto positivo en la persona que se los aplica.
Tras haber realizado estudios, la marca había dado con una clave: los consumidores empiezan a priorizar el bienestar para sentirse mejor en cuerpo y mente, y cada vez son más los que están dispuestos a pagar por productos que mejoren su estado de ánimo.
Se nos presentaba el reto de transmitir que un producto de cosmética es capaz de subirte la dopamina y actuar más allá de la piel, y hacerlo de manera que consiguiéramos que la comunicación no fuera demasiado producto-centrista, sino interesante y divertida para el consumidor final.