MisterCorn lanzaba un sorprendente mix en forma de bolitas de cacahuete, maíz tostado y snack sabor queso, el cual prácticamente creaba una nueva categoría de producto.
La dificultad de sorprender en esta categoría, en la que las formas de picar son siempre similares y basadas en los frutos secos clásicos, planteaba la oportunidad de llegar a un público millenial y “disfrutón” que busca experimentar y descubrir nuevas experiencias. Un público al que le gustan los retos y probar cosas nuevas.